martes, 25 de octubre de 2011

Adelanto Imposibles

Cap 30

¿Por qué rayos Edward tenía y tiene que ser tan jodidamente confuso?

Luego de que mi rabieta aminoró una vez que descargué mi rabia contra el volante y mi cerebro, tomé una profunda inspiración para serenarme, tenía que volver a casa, allí habría tiempo para pensar. 
Pero una cosa era querer y otra poder, porque mi fiel Nissan Tiida, decidió fallar y se negó a arrancar… es más, ni siquiera hizo algún gruñido mientras forcejeaba con la llave en el arranque. Estaba muerto y mis conocimientos en reanimación eran más que nulos.
 Con el humor más negro que antes salté de mi auto echando humo por las orejas y dando zancadas aplastando sádicamente a cualquier hormiga que se topase conmigo.

Mientras le explicaba el mutismo de mi auto a Emmett, este ya estaba con el capo arriba y hurgando  quien sabe que cables o cosas de esas que tienen los autos.
Luego de unos minutos de muchos “¿Hum? ¿Ehh? a ver…” de su parte, pronunció la frase oro, que hizo que casi me dieran ganas de golpearlo en la cabeza con un zapato.

—Creo que algo está mal en tu auto, Bells… está muerto—soltó su brillante conclusión, mientras limpiaba sus manos manchadas de grasa negra sobre los muslos de sus jeans. A Rose le daría un colapso al verlo a la hora del lavado.

—Si no me lo dices ni me entero, genio— ironicé rodando los ojos a lo que él rió muy relajado.

—Toma— dijo tendiéndome las llaves de su auto.

Esta vez si me cuestioné que “mágicamente” Emmett llevase consigo las llaves de su auto, pero bueno… es hombre después de todo, no puedes esperar que se alejen mucho de su bebé de metal y ruedas.


1 comentario:

  1. Hola! tu historio me parece muy interesante, voy a darme un tiempito para leerla entera, pasa a ver mis nuevos caps de "el visitante nocturno", espero que te gusten :D que tengas un gran fin de semana ♥

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