miércoles, 30 de noviembre de 2011
sábado, 26 de noviembre de 2011
jueves, 17 de noviembre de 2011
Adelanto Imposibles
Cap33
—¿Sabes? Puedes ser muy romántico cuando te lo propones… —le sonreí a sabiendas que un par de lágrimas se me habían escapado.
Edward soltó una risa y se inclinó para besarme brevemente de manera dulce—Si tu lo dices ha de ser así… pero no lo digas en público, tengo una reputación de descorazonado que proteger y una dignidad que salvar ante Emmett—bromeó.
—No te preocupes… tu secreto estará a salva conmigo—prometí guiñándole un ojo de manera cómplice.
—Yo estoy a salvo contigo, Bella… contigo y con nuestra hija es el lugar más seguro del mundo para mí.
Edward escondió su rostro en mi cuello y me abrazó con fuerza por unos instantes.
—¿Qué paso con esa promesa de todas esas cosas perversas que querías hacerme hace unos minutos? —le alenté acariciando su nuca.
Edward se incorporó parcialmente y me observó.
—La cumpliré hasta el último día en que la pelvis me funcione— aseguró soltando una risotada ante mi cara de espanto—Pero ahora necesito otra cosa…—murmuró—¿Me dejas hacerte el amor, Bella? —pidió con humildad.
lunes, 7 de noviembre de 2011
Cap32
Edward frunció el ceño hasta llenar su frente de muchas arrugas y sus ojos se oscurecieron notoriamente mientras le veía perdido en sus recuerdos, memorias que obviamente no le eran agradables pues el dolor era evidente.
— En fin, mentí, pero en mi brillante plan se me olvidó inventarle algo al segundo perro guardián: Rosalie. A menos de dos días de mi partida Rose llamó a Emmett y todo mi plan se fue al carajo…—dijo haciendo un cómico gesto de frustración.
—Y yo que pensaba que los “Planes brillantes” eran un don de familia—ironicé y Edward soltó una carcajada.
—Y lo son—dijo petulante—Sólo que ese en particular no resultó porque estaba demasiado ansioso por viajar—dijo afianzando su agarre en mis caderas
— ¿Entonces estás confesando tu participación en este plan maestro? —inquirí levantando una ceja.
—Hum… esa es una duda con la que tendrás que vivir—dijo canalla luego de un misterioso silencio, sonriendo con picardía.
Hice un mohín pero decidí dejarlo pasar—Entonces pudiste salir del país y llegar a Londres antes de que Emmett se enterase de tu mentira… — le animé a continuar.
—Si, llevaba un día en Londres cuando Emmett comenzó a llamar y llamar al móvil. Parece tonto e insulso, pero es más vivo que varios y en cuanto supo de mi mentirilla, adivinó que mi desaparición tenía que ver contigo, entonces en menos de dos horas él también estaba en un avión rumbo a Londres para impedir que yo hiciese alguna estupidez.
— ¿Por qué nunca nos vimos? —susurré, pensando que Emmett había logrado detenerlo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


