Epilogo
Él sentía que les había dado tanto, no es que ahora fuese a sacarlo en cara, menos cuando lo hizo por voluntad propia… pero una espinita dentro de él punzaba haciéndole pensar que todo lo dado había sido en vano y que al final, además de un corazón roto no iba a conseguir nada más en esta historia…
¡Su puto tiempo se había terminado! Ahora parecía ser el tiempo de Edward… de un jodido Edward que de la noche a la mañana se había convertido en el hombre perfecto… pero para Jacob, Edward era más símil a un expresidiario recién salido de la cárcel intentando reencaminar su vida; de ese tipo de gente de la cual nunca estarás seguro si realmente cambió o si en cualquier momento puede volver a cometer un crimen haciéndote su víctima.
¿Pero a quién quería engañar? Él, muy en el fondo, siempre lo supo y aunque tal vez pensó que era solo un estúpido miedo o que era algo que él tendría capacidad de manejar llegado el momento, siempre, muy en el fondo tuvo clara noción que algún día Edward lograría llegar hasta Bella y Lizzie, y que cuando eso pasara sería del único modo que existía: siendo él mejor persona.
Podría haberlo pensado para prevenirse, podrían haberle avisado o incluso podrían habérselo consultado… pero de todos modos ya estaba hecho ¡Y dolía como el carajo saberlo!
A veces, en sus arranques ínfimos de optimismo pasajero, quería pensar que las prometedoras palabras de Bella eran ciertas y que en algún lugar del mundo estaba esperando por él esa mujer hecha a su medida, a la que él pudiese amar y que esta le correspondiese, esa mujer que le entregase la paz y la magia que su alma requerían, que algún día podría mirar a Bella a los ojos y ya no dolería, que podría sonreírle y abrazarla sin sentirla parte de él.
Pero en otra ocasiones, desechaba sus palabras completamente y se empecinaba en buscar el punto en que la había perdido, el momento en que todo se había arruinado; era casi enfermiza esa obsesión por aferrarse a algún hecho significativo para ver si esa relación aún tenía alguna esquina que agarrar y reparar, que Edward en realidad no significaba nada y que de algún modo Bella, Lizzie y él era como debía de ser siempre.
Era triste para él reconocer que lo último no tenía sentido alguno, ¿pero que más le quedaba que sus obsesiones y deseos de cosas imposibles?
PD: Esta linda la imagen verdad? es un regalo de mi adorada @Marcestylo
